En la pasada convención D23: The Ultimate Disney Fan Event de Anaheim California se anunció uno de los proyectos más ambiciosos jamás planeados en los parques de Disney: la tierra de villanos que llegará al Magic Kingdom en Walt Disney World. Esta enorme expansión del parque incluiría dos atracciones principales, restaurantes y tiendas, todo con un toque de estilo oscuro y tenebrosos de los personajes malvados de Disney.

Esta semana se anunció que el creador de algunos de estos personajes, Andreas Deja, está trabajando como consultor del proyecto, de la mano de los Imagineers (diseñadores) de Disney. Deja fue el creador de figuras como Gastón de La Bella y La Bestia, Jafar de Aladdin o Scar de El Rey León.
Estos y otros personajes, con sus imponentes personalidades, han sido la principal inspiración del proyecto. La tierra tendrá un especial cuidado por reflejar tanto la apariencia como la energía de los villanos, lo que ha llevado a los diseñadores a buscar inspiración en otras formas de arte.
En sus viajes de investigación, los Imagineers han encontrado similitudes entre los villanos de Disney y las formas artísticas del Art Nouveau parisino y del Modernismo Catalán de Barcelona.
El Art Nouveau y el Modernismo catalán




El Art Nouveau y el Modernismo catalán son dos manifestaciones artísticas, podríamos decir «hermanas» que tuvieron auge en París y en Barcelona, respectivamente, a finales del siglo XIX, es decir aproximadamente entre 1890 y los primeros años del siglo XX, hasta 1910.
Ambas expresiones comparten algunos ideales, principalmente su reacción ante los estilos más académicos e historicistas anteriores, buscando una unión entre formas más moderna y orgánicas con la vida cotidiana.
Y es que tanto en el Art Nouveau como en el Modernismo catalán, la naturaleza jugó un rol de inspiración fundamental, con la implementación de formas orgánicas, lineas curvas y ondulantes, y motivos de la flora y fauna. En ambos casos, el estilo se manifestó en una enorme variedad de expresiones, muchas de ellas decorativas, como en la arquitectura, el mobiliario, la decoración de vitrales, cerámica y herrería; y por supuesto el cartelismo y las artes gráficas, todo integrado en un mismo lenguaje estético.
No obstante, ambas expresiones tienen también sus particularidades y diferencias. Por ejemplo, el Art Nouveau parisino presentó una estética más elegante y estilizada, con un aire más sensual y delicado, y la inclusión más numerosa de figuras femeninas y de la influencia de japonismo, debido en parte al carácter más internacional y cosmopolita que tenía Paris en el siglo XIX.
El Modernismo en Barcelona, por su parte, fue un estilo más local que buscaba la construcción de una identidad propiamente catalana. Exponentes como Gaudí, tal vez el más reconocido, exploraron geometrías nuevas, texturas diversas, y el uso experimental de cerámica, mosaico y piedra, de una manera tan innovadora como política, resaltando el orgullo artesanal local y la tradición de su cultura. Este carácter no tan internacional, les permitió a los artistas ser más experimentales y audaces en sus formas, creando por ejemplo, unas arquitecturas más escultóricas, casi que como organismos vivos.



«Arquitectura Conjurada»
Como parte de su proceso creativo, los Imagineers de Disney han acuñado el término «Arquitectura Conjurada», en una clara alusión a los conjuros que estos villanos usan en sus películas. Según explicaron, Arquitectura Conjurada se refiere a la «mezcla de componentes históricos y mundos fantásticos que se han fusionado para finalmente crear algo malvado que se puede experimentar de primera mano: una tierra inspirada en villanos».
En la imagen comparativa de sus viajes de investigación, podemos ver claramente cómo las lineas onduladas y orgánicas que los artistas ilustradores de Disney han usado en sus películas para representar los conjuros de los villanos, tienen una similidud directa con las líneas arquitectónicas de muchos edicicios del Modernismo catalán.
Asimismo, los juegos de texturas y profundidades, y la aparición inesperada de figuras animales, que le dan a ese estilo un toque «macabro» y marcadamente anti-academico, parece ser el escenario idóneo de estos personajes.

Esta relación entre formas artísticas europeas y los personajes de las películas de Disney no son algo nuevo, ya que los animadores se han inspirado en otros lenguajes, como el Barroco y el Rococó francés, para darle vida a muchas de las princesas, castillos, pueblos y otros personajes en películas clásicas del estudio.
Ahora, las formas naturales mucho mas audaces y anti-académicas del Modernismo, y sus contrastes de texturas, luces y colores, se presentan como la inspiración idónea de este nuevo mundo que esperan traer a la vida con la tierra de villanos del Magic Kingdom.

