Los adolescentes pueden sorprenderte gratamente con lo que menos te esperas. EPCOT es el parque favorito de muchos adultos, pero también hay quienes tienen prejuicios y lo tildan de aburrido, sobre todo para los más jóvenes. ¿Qué fue lo que hizo que mi parque favorito de Walt Disney World también lo fuera para ellos y volviéramos en dos oportunidades en nuestro último viaje?
El parque
EPCOT se divide en dos grandes sectores: el primero desde la entrada principal reúne hoy tres mundos: World Discovery a la izquierda, World Celebration en el centro donde se encuentra la icónica esfera que es una atracción clásica y World Nature a la derecha.

El segundo se desarrolla alrededor de la laguna, World Showcase, donde se ubican once representaciones de países para recorrer admirando las logradas arquitectura y diversas manifestaciones culturales de cada uno de ellos: México, Noruega, China, Alemania, Italia, Estados Unidos, Japón, Marruecos, Francia, Reino Unido y Canadá. En este sector hay una entrada secundaria al parque, donde está la estación del Skyliner: el teleférico que sale de algunos hoteles Disney y tienen como destino tanto EPCOT como Disney´s Hollywood Studios.
Las atracciones
World Discovery tiene las tres atracciones más intensas del parque. Mission Space, un simulador al espacio que es extremadamente intenso, por más que tenga dos experiencias diferentes, una de ellas más tranquila. Mis hijos la repitieron muchas veces, yo ni una. La espera era insignificante -varias veces entraron caminado y se subían sin demora- y disfrutaron de la adrenalina. Test Track la hicimos una sola vez, más allá del paseo en el auto con la salida a la pista a mucha velocidad, no nos resultó tan interesante. Y Guardianes de la Galaxia subimos una sola vez por la complejidad de conseguir turno en la fila virtual, que todavía era requerida cuando visitamos el parque. Es realmente impresionante, con la intensidad suficiente para que los tres bajaran felices y yo algo descompuesta.
Spaceship Earth es una atracción vigente desde la inauguración de este parque en 1982. Les agradó tanto la representación de los avances tecnológicos, científicos y de comunicaciones a mis hijos y esposo que la hicimos dos veces en los dos días que estuvimos visitando EPCOT.



Una jornada aprovechamos a hacer Soarin bien temprano sin filas y salimos encantados. No así cuando los hice subir a Living with The Land. Bajaron jurando no volver y dormirse. ¡Y es uno de mis favoritos! Quedamos varados por algunos minutos en The Seas with Nemo & Friends -nos reíamos mucho de la situación porque el audio se repetía una y otra vez-, que a pesar de resultarles bastante “infantil” (sí, lo es), la salida es dentro del acuario y eso lo disfrutaron mucho. Aunque no estaban disponibles los delfines, estuvieron un buen rato viendo comer a los manatíes y los demás acuarios. Y de paso disfrutamos del aire acondicionado. El segundo día que fuimos al parque hacía tanto calor como el primero, por lo que nos adentramos en la zona de Moana a jugar con agua con mis hijos.
Pasamos gran parte de las visitas paseando por los pabellones de los países. Hay tanto por ver, que no alcanza el tiempo. Sin dudas fue esto lo que más le gustó a mi familia: la arquitectura, los locales con elementos tradicionales, los puestos de comidas típicas, pasear “turisteando” más que corriendo de atracción en atracción. Todos están repletos de detalles espectaculares. Es en particular interesante el concepto de México, cuyo pabellón es una pirámide inspirada principalmente en el templo de Quetzalcóatl de la cultura azteca. Por dentro está ambientada en una noche mexicana con negocios, fuentes, un hermoso restaurante con un río que corre por el fondo del mismo que es parte de la atracción de “Los Tres Caballeros” que, a pesar de que mis hijos no habían visto nada de Donald y sus pintorescos amigos, nos gustó a todos por igual.
A pesar de que aprovechamos la segunda entrada temprana al parque para hacer Remy´s Ratatouille Adventure, ya había casi una hora de fila. Así como les gustó tanto de niños -y de mayores- la película, también la atracción.
Sin dudas el hecho de ir saltando de cultura en cultura hizo que los cuatro disfrutáramos tanto de este parque.
Multitudes, gastronomía y otros

Tal vez porque no fuimos en fin de semana a este parque, por la fecha -primeros diez días de diciembre- o simplemente porque es la dinámica del parque mismo, hasta pasado el mediodía no se sentía en general la presencia de multitudes. Exceptuando las dos atracciones más populares: Frozen Ever After (que no hicimos precisamente por eso) y la de Ratatouille.
Luego por la tarde y según fue cayendo el sol, hasta el recorrido que bordea el lago se sentía por momentos atiborrado de gente, lo que complicó nuestra intención de cenar en los puestos al paso.
Con respecto a la gastronomía, es innegable que la oferta es inmensa. Nosotros almorzamos en una oportunidad en Regal Eagle Smokehouse: la barbacoa es excelente, abundante, variedad de salsas y el restaurante está muy bien ambientado con los Muppets. El segundo día lo hicimos en Sunshine Seasons, dentro del pabellón donde se encuentra Soarin y Living with the Land, y nos gustaron muchísimo la variedad de opciones que había.




Probamos snacks en varios países. Mención especial para la variedad de estos en China y Japón y al pop corn de Canadá -el único dulce que encontramos en los parques para hacer refill del balde y además saborizado con jarabe de maple-.
Lamentablemente el show de cierre que pudimos ver fue EPCOT fo rever, que montaron entre Harmonius y el actual Luminous the Symphony of Us, que no fue tan interesante.
Conclusión
EPCOT fue nuestro parque favorito. Adolescentes que sientan curiosidad por conocer diferentes culturas, son una gran compañía para los adultos. No me imagino poder hacer lo mismo con niños pequeños. Hay también atracciones de adrenalina, y no tanto, más orientadas a un público adulto y algunas para toda la familia.
Para aquellos con paladar aventurero, es un lugar ideal. La oferta es muy variada y si investigan on line o se asesoran con su agente, sin dudas van a aprovechar este punto aún más de lo que lo hicimos nosotros.
Para los que fuimos hace ya muchos años atrás, van a extrañar un poco la idea original del parque, que estaba más orientada al mundo del descubrimiento, la ciencia y los avances tecnológicos. Hoy hay varias atracciones tematizadas con las creaciones actuales de la compañía. Haber transformado el juego de Noruega en Frozen Ever After es un ejemplo de ello. Sumó popularidad trayendo una exitosa propiedad intelectual, pero en detrimento de una muestra más representativa de la cultura de aquel país.
Para la próxima ocasión, seguramente nos apoyaremos más en las sugerencias de recorrido de nuestro agente, para aprovechar el tiempo con menos multitudes y así poder probar la oferta gastronómica, pero sobre todo para hacer aquellas experiencias que nos faltaron en los pabellones. Es una excelente idea contratar su viaje con Dreams Unlimited Travel, que por el mismo costo que hacerlo directamente con Disney y Universal, te asesoran y ayudan a planificar tu viaje.

