¿Por qué nos enamoramos de Disney?

Hace tiempo he estado reflexionando sobre el encanto que Disney produce en varios de nosotros, porque es innegable que esto sucede y el impacto es tal, que creamos en nuestra cotidianidad un estilo de vida Disney. Walt Disney Company se ha diversificado de una manera única y ha llegado prácticamente a cada rincón del mundo. Desde niños hemos tenido, la gran mayoría de nosotros, un acercamiento con este mundo mágico.

Inicialmente las películas han sido el puente que nos ha permitido viajar mentalmente y construir en nuestro imaginario un universo fantástico. Todos nos hemos identificado con alguno de los personajes Disney y eso ha hecho que la narrativa de la película tenga un significado especial, vinculándonos profundamente y terminamos por hacer de la musicalización de la película el soundtrack de una etapa de nuestras vidas. Eso nos lleva a valorar de una manera particular toda la mercancía que surge inspirada en el ella. Tener un artículo Disney para cada uno de nosotros evoca un momento único, lo que hace que su valía vaya más allá de lo meramente económico.

Y para quienes hemos vivido la experiencia de recorrer un parque o crucero, nuestras emociones se disparan y nos llevan a resignificar absolutamente toda nuestra conexión con el mundo Disney. Y la pregunta surge ¿Por qué nos enamoramos de Disney?…  Yo encontré algunas respuestas que quiero compartir con ustedes.

Nos conecta con nuestra infancia. El desarrollo del ser humano es progresivo, sin embargo, los primeros años de nuestras vidas son esenciales. Gran parte de nuestra forma de ser como adultos, es el reflejo claro de los niños que fuimos. Siendo nuestro primer contacto con este mundo mágico en edad temprana, construimos recuerdos significativos que nos han acompañado por años y han sembrado el deseo de experimentar todo aquello que imaginamos en la niñez. Así que sí, un adulto se siente especialmente conmovido cuando por primera vez está en tierras mágicas, ve a un personaje a la distancia o se sube a una atracción con la que ha soñado por años.

Es un lugar seguro. Nada da mayor tranquilidad al ser humano que sentirse cuidado, protegido. Y eso Disney ha aprendido a hacerlo muy bien. Ha formado a los cast members con la capacidad de establecer vínculos afectivos con sus visitantes, proporcionándoles una base segura que nos anima a explorar cada espacio del complejo sin temores con plena consciencia de que, en caso de requerir apoyo, cualquiera de los cast members a los que acudamos estará ahí para brindarnos soporte.

¡Nos libera de prejuicios! Y eso es un regalo maravilloso en medio de un mundo repleto de etiquetas e ideales sociales por cubrir. En la burbuja Disney somos simplemente nosotros. No importa nuestro género, edad, condición sociocultural, raza, idioma, creencias religiosas ¡Todos somos bienvenidos! Y eso nos da la libertad de ser nosotros mismos.

Tiene una oferta gastronómica que va más allá de la que encontramos en los parques. Tenemos propuestas increíbles en algunos restaurantes de los hoteles Disney, en los festivales que se celebran en diferentes momentos del año y en los eventos especiales a lo largo del año. El alimento es una forma de reconfortarnos emocionalmente. Un bocado puede evocar recuerdos que en un segundo nos llevan a experimentar emociones que alimentan el espíritu.

Los abrazos con los personajes estimulan nuestros sentidos, produciéndonos un bienestar físico y emocional maravilloso. Fisiológicamente este nivel de contacto físico con una carga emocional clara, incrementa nuestro ritmo cardíaco mejorando nuestro flujo sanguíneo que favorece a nuestro sistema inmunológico; estimula la producción de oxitocina conocida como la hormona de la felicidad que finalmente nos trasmite una grandiosa sensación de seguridad y fortaleza, llenándonos de energía. Quien ha vivido un abrazo de un personaje Disney saber perfectamente de lo que estoy hablando.

Y finalmente, encuentro que el mundo mágico de Disney, nos despierta la capacidad de asombro que, al llegar a ser adultos, queda adormecida. Regresar a un parque o crucero en los que todo el contexto nos lleva a asombrarnos a cada paso que damos nos brinda la oportunidad de admirarnos y sorprendernos de lo que los imagineers han logrado crear con tan solo la inspiración que una película les dio. La capacidad de asombro se traduce en esperanza y el ser humano está ávido de ella.

La vida se vive en momentos. Disney nos ha facilitado construir momentos únicos, personales, inolvidables que con tan solo evocarlos a la distancia nos dibujan una sonrisa en el rostro, reconfortándonos emocionalmente. Eso es lo que hace que Disney nos enamore. Yo me declaro abiertamente enamorada del mundo de Disney, se ha convertido para mí, en mi lugar seguro.

Me encantaría escuchar lo que ha ustedes los ha enamorado de este universo tan maravilloso. Les dejo como siempre un abrazo muy fuerte y nos vemos en la siguiente entrega.

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